Desarrollo Personal

El Arte de Sostener

 

¿Qué debemos sostener y que no? La semana pasada comentábamos en el directo en instagram, cuánto sostenemos que ya no nos representa desde hace tiempo. Que ya no nos hace bien.

Pero, de forma paradójica, muchas veces no sabemos sostener aquello que REALMENTE viene a quedarse.

Creemos que si las cosas no fluyen a la primera es porque no son.

Que si fuera para mi sería fácil.

Que si me está costando tanto es que no lo estoy haciendo bien.

Hemos olvidado sostener los tempos, los ritmos naturales de la vida, la perspectiva, la fe, el tesón y el compromiso con aquello que deseamos.

Hemos creído que esforzarse es sinónimo de luchar. Que sostener es sinónimo de no dejar que las cosas fluyan.

 

¿Exactamente como es que debe fluir la vida quitándome a mi de la ecuación protagonista?

No podemos comprender la magnitud de nuestro impacto en un otro si no somos capaces de observar CUANTO SOMOS CAPACES DE IMPACTAR EN NUESTRA PROPIA VIDA.

Cuánto impacto hemos generado ya en nosotros a lo largo de toda nuestra vida.

Sostener el: cambiar las cosas, el rumbo, decir SI a algo aunque todavía no lo haya aprendido a hacer del todo bien. Respirar profundo y saber qué hay cosas que requieren tiempo.

Si, tiempo.

Eso que nos cansamos de decir que no existe pero que se nos fue entregado para aprender a integrar muchos procesos mientras pasan los días y los meses.

Mientras vemos los árboles florecer y después perder sus hojas.

Eso es el tiempo.

Un observador cauto que nos propone, día tras día, que sigamos sosteniendo el deseo.

Cuéntame, ¿qué es aquello que te cansa sostener porque ya no te representa, y que hace que no tengas fuerza para sostener lo que eres tu hoy?

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